Clave Norte y Medicina Tradicional China

Por Regnar von Halagar

Acupunturista y Fitoterapeuta

Entendemos como Clave Norte la premisa de una involución de la especie humana, siendo el hombre moderno no la cúspide de su potencialidad, mas bien por el contrario una expresión decadente, mermada y debilitada de lo que algún día fue. Tal aseveración encuentra sustento en diversos mitos, culturas, y sistemas médicos tradicionales (entiéndase tradicionales aquellos que siguen una “tradición”). Y es en este sentido donde encontramos una más que interesante referencia en la medicina tradicional china, la cual cuenta con la particularidad de históricamente no haber sido perseguida (hasta la llegada del comunismo), si no por el contrario, resguardada y promovida como medicina oficial del imperio durante siglos. Con tal favor se logró llegar muy lejos en sofisticación y técnica de la aplicación médica de preceptos naturales eternos y resguardo como patrimonio cultural de sus textos fuente. Tal es el caso de “Huang di Nei Jing” (Canon de medicina interna del emperador amarillo) obra fechada presuntamente entre 475-227 AC el cual a día de hoy sigue tan vigente como hace 2 milenios por expresar verdades eternas que no se actualizan como cualquier teoría médica moderna. En su primer capítulo llamado “Sobre la verdad celeste en los tiempos antiguos” el emperador Amarillo comienza sus preguntas a su médico QiBo cuestionando y pidiendo orientación sobre la “actual” debilidad y decadencia del hombre… 2000 años atrás... A continuación, cito el texto en cuestión el cual no tiene desperdicio: 

El Emperador Amarillo preguntó al maestro celestial (tiān shīQí Bó: “He oído que en los tiempos antiguos todas las personas podían alcanzar la edad de 100 años, eran saludables y activos en su vejez; pero actualmente las personas están agotadas con 50. ¿Es debido a la anormalidad por la edad?, o ¿a descuido de las personas?” Qí Bó contestó: “En los tiempos antiguos los hombres vivían de acuerdo con el dào [tao], con las leyes del yīn yáng, observando el método del destino (shù shù), moderando su comida y su bebida, y protegiendo sus articulaciones, sus actividades diarias eran regulares, no eran ni impropias ni excesivamente fatigosas. De esta manera, eran capaces de mantener tanto su estructura física (xíng) como su espíritu [shén: en el Nèi Jīngshén comprende toda la actividad psíquica humana, ya sea consciente o inconsciente] en armonía y podían prolongar la duración natural de su vida a 100 años. En la actualidad las personas no son así, ingieren bebidas alcohólicas sin moderación, se mantienen ociosos de ordinario, se emborrachan y se entregan al sexo, y sus deseos agotan su esencia vital (jīng), consumen y disipan la energía genuina, no saben administrar la integridad de su existencia y resguardar su espíritu sino que se dedican a apresurar su corazón; contrarios a la existencia jubilosa, en sus actividades diarias dañan sus articulaciones; debido a todo ello, están debilitados con 50 años.

“En los tiempos antiguos los sabios enseñaron a todas las personas a evitar el vacío perverso y el viento ladrón de las diferentes estaciones; cuando uno es sosegado, alegre y desprendido la energía genuina le acompañará; cuando uno concentra su esencia vital y su espíritu en su interior y se mantiene vigilante, la enfermedad no puede alcanzarle. Aquél que no es ambicioso, ni se mantiene ocioso, está libre de deseos, mantiene su corazón tranquilo y sin temor, cuando fatiga su cuerpo, no lo agota, mantiene su energía concentrada y conforme, y satisface sus deseos sin avidez, así puede alcanzar sus aspiraciones. Cuando la comida es genuina, desempeña el cargo de medicina; así como lo superior y lo inferior no se envidian mutuamente, no busca ni se deslumbra con las comodidades materiales de otros, pues es sencillo y honesto. Por ello sus aficiones no fatigan sus ojos, la lujuria no es capaz de confundir su corazón, sea cual sea el grado de estupidez, sabiduría o virtud no temen su influencia, porque su escenario es el dào; pueden alcanzar la edad de 100 años manteniéndose activos sin debilitarse y realizar su voluntad íntegramente sin peligro.”

El Emperador Amarillo dijo: “He oído que en los tiempos antiguos, hubo hombres verdaderos (zhēn rén – que ha alcanzado el dào, también llamados, inmortales) que consiguieron elevarse del nivel terrenal y dominar el ámbito del yīn yáng; exhalaban energía esencial, vivían independientes custodiando su espíritu, así sus músculos eran semejantes a un todo integrado, sin deteriorarse como el cielo y tierra y podían vivir eternamente debido a su vida en el dào.

“En la antigüedad media, hubo hombres perfectos que poseían honestidad y virtud, vivían en el dào y dominaron el ámbito del yīn yáng amoldándose a las 4 estaciones, seguían la vida natural acumulando su esencia y su espíritu; viajaban por cielo y tierra (tiān dì – también significa ‘universo’) para informarse; observaban y escuchaban mientras recorrían las 8 extensiones exteriores (bā dá wài); alcanzaron gran longevidad y fortaleza; algunos regresaron como hombres verdaderos.

“En épocas posteriores hubo hombres sabios; vivieron en armonía con el cielo y la tierra [o universo], acomodándose a los 8 vientos (bā fēng – vientos de las ocho direcciones) y sus influencias. Adecuaron sus aficiones y sus deseos a las costumbres locales, no permitieron que el odio o la furia entrara en su corazón, su vestimenta y comportamiento no difería de su entorno, actuaban observando las costumbres locales, pero no realizaban trabajos físicos en exceso respecto a su exterior, ni inquietaban sus pensamientos respecto a su interior, sino que se mantenían sosegados y alegres en sus ocupaciones. Debido a sus logros, pudieron mantener sus cuerpos físicos sin deteriorarlos, su esencia y su espíritu sin dispersarlos, y así, también pudieron alcanzar 100 años.

“Posteriormente, hubo hombres virtuosos que aplicaban el método de regulación del cielo y la tierra, los diferentes aspectos del Sol y la Luna, el discernimiento y alineación de las estrellas, las fuerzas opuestas yīn yáng y la alternancia de las 4 estaciones; cuidaron su salud de acuerdo con el método de los tiempos antiguos, y debido a ello también se beneficiaron de la prolongación de la longevidad de sus vidas al máximo tiempo.”

Sólo del texto anterior se puede extraer un artículo completo para cada tópico, y aun así es bastante potente por sí sólo. Podemos notar ideas profundamente relacionadas con nuestra cosmovisión como la Clave Norte, la involución y degradación humana. Actualmente raro es quien a los 30 años no presente ya la merma orgánica mencionada por Huang Di a los 50 años. Común es la medicación excesiva desde temprana edad y una imperante mentalidad de dependencia del sujeto a un sistema médico que solucione lo que en su ignorancia e impotencia frente a la vida no logra por sí mismo. Qi Bo el médico nos habla de un conocimiento heredado por “los sabios de la antigüedad” que bien cultivado permitía a cualquier persona superar fácilmente los 100 años y en algunos casos alcanzar “la inmortalidad”, tal conocimiento no consiste en una píldora mágica entregada por un agente externo, muy por el contrario exige cultivo personal de la virtud, comprensión de las fuerzas naturales, concentración de la energía, espíritu y esencias(materias), obediencia al camino verdadero Tao-Dao(similar a nuestro precepto de conocer a dios por medio de la observación de leyes naturales, y seguir a dios por medio de la obediencia de esas leyes). La medicina tradicional china es siempre el punto de apoyo para la alquimia taoísta. Que busca la inmortalidad utilizando el propio caldero fisiológico. Tema para un artículo extenso por sí sólo. Por ahora mencionaré dentro las prácticas alquímicas la respiración, el sexo, la comida, medicina energética, meditación, qi gong.

Para finalizar, importante es tener presente el momento clave para la medicina tradicional china donde se plasma una dirección al orden o al caos dentro de un tronco familiar sanguíneo. La degradación de un tronco familiar tiene un momento clave. El orgasmo. En ese momento las energías de los 12 canales energéticos se vierten en el canal central Renmai para dar la chispa vital a la semilla (tanto materia energía y espíritu). Si uno o ambos progenitores en el orgasmo que generó la concepción se encontraban en estado de perturbación (Deficiencias, plenitudes, estancamientos) el producto resultante será nada menos que una réplica de aquella fortaleza armónica, debilidad o exceso. Viendo un tronco familiar como un gran ser dentro de un tiempo cada copulación generadora de vida es un grano de arena que puja en una dirección. Cielo anterior llamamos a la energía y materia transferida por generaciones, y cielo posterior a lo adquirido en vida lo cual tiene como único fin potenciar y resguardar lo heredado, o en su defecto seguir perdiendo potencia. Un corazón deficiente ya sea por herencia o por un desvío del Dao se perpetuará al momento del orgasmo, pero un corazón de herencia deficiente sumado a un recto vivir (fortaleza adquirida) puede transformarse en un mejor cielo anterior para el sucesor. (Cielo anterior+cielo posterior del padre = cielo anterior del hijo). De la misma forma un tronco familiar fuerte al cabo de unas cuantas generaciones de padres que traspasen un cielo anterior no bien cuidado por el cielo posterior, si no más bien dañado por este, darán como resultado una dirección al caos e involución. 

Es ahí donde entra la medicina tradicional china y en mayor parte la alquimia taoísta, que busca tratar no a un sujeto, si no devolver al Dao a un tronco familiar completo.

Regnar von Halagar

Acupunturista y Fitoterapeuta

Widget is loading comments...

VOLVER A LA CUMBRE DEL ÁGUILA

VOLVER A LA PÁGINA PRINCIPAL